SINIESTRO TOTAL Y VALOR VENAL

 


LA ASEGURADORA SE NIEGA A PAGAR LA REPARACIÓN DEL VEHÍCULO.

Si navegando por la red has puesto alguna de estas palabras en tu buscador y estás leyendo este artículo debes saber que no estás solo. No eres el primero ni serás el último que se ve inmerso en una de las situaciones más habituales que se producen tras un accidente de tráfico. Tras un accidente, del que no eres culpable, tu coche ha sufrido graves desperfectos. Tu compañía (que por aplicación de los convenios entre aseguradoras se hace cargo de la reparación de tu vehículo) o la compañía del contrario (si el convenio no es de aplicación, por ejemplo, por haber más de dos vehículos implicados) te ha dicho que el coste de reparar tu vehículo es superior a su valor de mercado (valor venal) y que por tanto no te lo van a reparar y te tienes que conformar con que te indemnicen con dicho valor venal. Además te dicen que si quieres reparar el vehículo tendrás que pagarte tú la diferencia.

Ejemplo de Pedro.
Citroën Saxo 1.6 de 8 años de antigüedad en buen estado
Valor venal: 3.000€
Coste de la reparación: 3.600€
La aseguradora se niega a repararlo porque el coste de reparación (3.600€) es superior al valor venal (3.000€). Te dicen que sólo te darán los 3.000€ (el valor venal) y que si quieres reparar pagues tú la diferencia (los 600€).

 

Nuestra respuesta: te están engañando. Mucho se habla en el mundo del seguro sobre los fraudes a las aseguradoras, pero poco he oído hablar sobre este otro tipo de fraudes que diariamente comenten las aseguradoras frente a las víctimas de un accidente de tráfico.
Si acudes a los tribunales la respuesta del juez será muy distinta a lo que te está ofreciendo la aseguradora, ya que los jueces se rigen normalmente por los siguientes principios:
  1. Rige la máxima de que el perjudicado tiene derecho a mantener las cosas de su propiedad, siempre que puedan ser reparadas.
  2. No se puede obligar al propietario del vehículo dañado a sustituirlo por otro de características semejantes, y ello aunque esa reparación sea superior al precio que tenía en el mercado en el momento inmediatamente anterior al siniestro.
  3. Únicamente en el supuesto de que la voluntad del propietario fuera contraria a la reparación, o ésta deviniera de todo punto imposible, entraría en juego, en aras de evitar un enriquecimiento injusto del perjudicado, la aplicación del llamado valor venal con los factores de corrección correspondientes (valor venal incrementado en un 20% o 30%).
  4. En caso de que el precio de la reparación del vehículo sea muy superior al valor venal, será éste el que sirva para fijar la indemnización, incrementándolo en un 20% o 30% (valor de afección).

 

Resumiendo, tienes derecho a que te reparen el vehículo si el coste de la reparación no supera en un 30% el valor venal del vehículo. En caso de que la reparación sea superior al 20-30% del valor venal, sólo tendrás derecho a que te indemnicen el valor venal más el valor de afección (esdecir, el valor venal más ese 20-30%, porque difícilmente, dada la antigüedad del vehículo, podría su propietario encontrar otro en el mercado del mismo precio y características que le merezca la confianza que tenía depositada en su vehículo). La compañía de seguros nunca puede limitarse a ofrecerte simplemente el valor venal.
Algunos tribunales vienen admitiendo que se indemnice el valor de la reparación incluso cuando la reparación supera en un 50% o 100% el valor venal, siempre y cuando la cantidad no sea absolutamente desproporcionada y la reparación se haya efectuado. Por ejemplo, la Audiencia Provincial de Las Palmas (Sentencia 367/2005) admitió una reparación de 1.300,02€ de un vehículo de 18 años cuyo valor venal era de 600€.

 

En el ejemplo de Pedro
El coste de la reparación (3.600€) es inferior al valor venal incrementado en un 30% (3.000+30%=3.900€), por tanto cualquier tribunal condenará a la aseguradora a pagar la reparación.
La compañía le ofrece sólo 3.000€ para ver si cuela porque sabe que si Pedro acude a los Tribunales tardará varios meses en obtener una sentencia favorable y la mayoría de las veces el perjudicado prefiere coger los 3.000€ y no meterse en pleitos. No obstante, la compañía sabe que va a perder y el día del juicio ofrecerá a Juan los 3.600€ porque sabe que si se celebra el juicio el juez la condenará y tendrá que pagar además los intereses y los gastos de procurador y abogado de
Pedro.

Por otro lado, Pedro podría buscar un abogado especializado en accidentes de tráfico que le llevara el asunto. El abogado no le costaría nada porque el seguro de su vehículo incluye una cobertura llamada “defensa jurídica”, “protección jurídica” o “reclamación de daños” que va a cubrir los honorarios del abogado que contrate. Cuando sea un abogado quien reclame los daños, la compañía sabrá que ya no puede engañar a Pedro y quizás acepte negociar sin necesidad de acudir a juicio.
La aseguradora ofrecerá a Pedro su propio abogado pero no debe aceptar el abogado que le ofrezcan porque es su propia compañía quien le va a pagar los daños del coche (por aplicación de convenios entre compañías) y el abogado no va a ir contra los intereses de la compañía para la que trabaja.

 

Aitor Martín Ferreira Abogado de Salamanca

Doctrina y Jurisprudencia en relación con el valor venal y de afección:

Artículo doctrinal: La paralización del vehículo como hecho generador de daños y perjuicios.
En este trabajo se analiza la STS (Sala 1.ª, Sección1.ª) Núm. 48/2013, de 11 de Febrero. En ella se estudia cómo se determina el lucro cesante en caso de paralización de un vehículo profesional
La_paralización_del_vehículo_como_hecho_[...]
Documento HTML [138.3 KB]
Artículo doctrinal: Reparación de vehículo accidentado.
Reparación_de_vehículo_accidentado.html
Documento HTML [119.2 KB]
Artículo doctrinal: Indemnización consistente en el valor venal incrementado en un tanto por ciento al resultar inferior al valor de reparación.
Indemnización_consistente_en_el_valor_ve[...]
Documento HTML [133.1 KB]